Ejercicio en Modul 8, Combinación Natural - Artificial (con texto)
La piedra de los decretos…
Domingo 22 del 2010
l viaje inició en la condesa donde nos quedamos de ver todos, La idea era hacer un roadtrip, así que nos dirigimos a tepoztlan, nos fuimos todos en una camioneta y al llegar a tepoztlan entramos al mercadito a desayunar unas quesadillas para vernos muy tradicionales.
Luis ( uno de los que vamos en este roadtrip ) recordó que su último viaje a tepoztlan fue a un lugar llamado la piedra de los decretos, un lugar muy espiritual donde vas a decretar tus propósitos para el siguiente año así que todos accedimos a cambiar nuestro road trip de algo muy superficial a algo más extraordinario.
Tomamos el camino a Amatlán y nos pusimos a buscar este lugar, tras una hora sin éxito y a punto de abortar la misión una persona del pueblo nos dijo: aaaa a de ser donde son los conciertos… y nos dio un par de instrucciones, Tomamos la carretera a Acatitlán y llegamos a una cruz que dirigía a un camino de terrazeria. Tras unos 20 minutos de terrazeria llegamos a una planicie llena de dientes de león, mientras pasábamos en la camioneta los dientes de león se van disolviendo por el cielo.
Paramos en una antigua cancha de fútbol y bajamos para caminar a nuestro destino. Llegamos a un bosque que nos cuentan que se llama el “Bosque Encantado” y un muchacho que se ve que vive por ahí nos introdujo a la historia de este lugar. Nos dijo que los árboles en este bosque tienen una energía especial y que había que aprovecharla. Cada uno de nosotros escogió un árbol y empezó a hacer lo que más le pareció sensato, unos lo abrazaron, otros lo besaron y otros simplemente se sentaron en sus raíces, cada quien a su manera se re-energetiso de su árbol escogido.
De esta parada técnica seguimos a nuestro verdadero destino, La piedra de los decretos, escalamos una pequeña montaña y tras un par de resbalones y caídas llegamos a donde se juntan dos piedras y hacen un arco. Pasando este punto empezaba la piedra de los decretos y nos pusimos mas serios.
Al llegar a la piedra lo primero que noté fue una vista espectacular, un valle rodeado de montañas increíbles (tipo tepoztlan, y al fondo se alcanzaba ver un poco de Cuernavaca, lo único que escuchábamos era la naturaleza y las cascadas que había alrededor. Lo segundo que notamos es que realmente se respiraba diferente en este lugar, si había algo místico en esta piedra, algo peculiar que hasta a mí que soy el más escéptico me hizo ponerme a meditar.
Tras terminar de decretar mis propósitos y con un sentimiento extraño de rehabilitación bajamos de la piedra, no comentamos mucho sobre nuestra extraña actuación a partir de encontrarnos con nuestro árbol pero sabíamos que todos habíamos quedado satisfechos y sorprendidos.
Nos dispusimos a volver a tepoztlan a comer en un restaurante y tomar unos tragos en el bar para sentirnos nuevamente como siempre, actuamos nuevamente como nosotros mismos pero con un montón de propósitos nuevos que cumplir.


